MEDIOS

El gasto de la educación

¿Se puede pensar en empresas que sobrevivan sin invertir para ser competitivos?

Seguramente alguna vez escuchó aquella famosa frase de Derek Curtis Bok: "Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia". Sabemos cómo impacta esta sentencia en la vida de las personas, pero ¿qué sucederá con las organizaciones que se cuidan de innovar en educación?

Es común el pensamiento mezquino en los directores y gerentes de las compañías latinoamericanas que, sin embargo, apuestan a lograr grandes resultados. Esta actitud es equiparable a creer que las cosas suceden con el solo hecho de enunciarlas.

Las empresas en las que sus cabezas adhieren a ideas “mágicas” terminan siendo clientes de gurúes del marketing y las charlas motivaciones de moda que les hacen tragar la píldora de las posibilidades increíbles e ilimitadas. En otras palabras, se paga por comprar una creencia potencialmente dañina.

Las charlas de casos exitosos en empresas mezquinas generan un pensamiento de “qué bueno, pero ¿cómo lo haré?”. Los que descubren cómo hacerlo, pero no se sienten motivados y contenidos en la empresa sencillamente se van para no repetir los mismos errores.

Si se quiere se puede

No alcanza con pensar que “si se quiere se puede”. Muchos novios prometieron la luna a sus enamoradas pero no fueron capaces de cruzar la calle para comprarle un dulce.

Es tiempo de entender y aceptar que invierte en educación precisa, oportuna y de calidad o gasta su dinero en marketing y publicidad para hacer del precio su mayor valor agregado, total que si se quiere se puede.

Ferrin Juan Pablo

¿Qué piensa usted?

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