MEDIOS

La educación no lo es todo

Las empresas se centran demasiado en pensar en los clientes como su horizonte y su norte, sin embargo descuidan a quienes deben entenderlos, atenderlo

Los clientes son tan importantes como los traten los empleados de la compañía. Los autores y especialistas, entendiendo la complejidad de esta situación, gustan de hablar sobre clientes internos y clientes externos.

Tiempo atrás publicamos una entrevista con  Oscar Mena Moretti, gerente general de Grupo Kieffer SAC, titulada "Colaborador Feliz = Cliente Feliz” donde el consultor reflexionaba si “¿debería ser el cliente externo la verdadera prioridad de la empresa?”, aduciendo luego su fórmula de ecuación empresarial  “cliente interno feliz, cliente externo feliz”.

Esta situación tan concreta nos permite entender que la educación no lo es todo para tener un colaborador feliz, como tampoco lo es el dinero de manera exclusiva. Si nuestra intención es innovar en la organización logrando establecer claramente al cliente como nuestro norte, debemos cuidar la salud puertas adentro de la compañía.

Si quiere colaboradores felices que cuiden a sus clientes, primero conózcalos porque ellos son los encargados de entenderlos, atenderlos y retenerlos. Ni el dinero ni la educación lo son todo, los mínimos detalles sí.

Podemos enumerar una larga lista de conceptos abstractos que permiten tener colaboradores felices como es el respeto, la tolerancia, el compañerismo, la comunicación, la educación, el reconocimiento, sin embargo mejor será atenernos a la forma en que de verdad se ponen en valor y ejercicio las ideas antes mencionadas.

Hablar con personas: los miembros de las organizaciones son personas con nombre y apellido, hasta allí no dije nada nuevo (se sorprendería la cantidad de personas que trabajan juntas pero ni el nombre se saben). Sin embargo no en muchas se conoce cuál es el pasado y presente de cada uno,  y menos aún que expectativas tienen a futuro tanto dentro como fuera de la compañía.

Reconocimiento de los logros: es esencial que a las personas se las reconozca y se pueda poner en valor lo que cada uno es y lo que hace. Destacando actividades como las deportivas, familiares, los estudios y/o voluntariados se estará fomentando encuentros desde otra perspectiva al mismo tiempo que se crean nuevos lazos. 

Disfrutar el tiempo: dependiendo la actividad de la organización es factible flexibilizar los horarios en ocasiones especiales para que las personas puedan hacer aquello que les da placer y que a su vez genera nuevas energías para retomar luego las actividades laborales, como puede ser asistir a los actos de la escuela de sus hijos, ir al médico o agasajos de gente querida. 

Para innovar y cuidar la salud de nuestra empresa la educación no lo es todo.

Como siempre espero sus comentarios en ferrines@universidadcorporativa.com

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